Año 1942. Los nazis dominaban prácticamente toda Europa. Dos años antes, en 1940, la Wehrmacht había ocupado Noruega y en la planta de energía hidroeléctrica Vemork, entre las montañas de Rjukan, Telemark, estaban a punto de alcanzar la fisión atómica gracias a la fabricación de agua pesada. Un científico noruego, con la ayuda de otros nueve civiles nórdicos, llevaron a cabo la misión más extraordinaria de la Segunda Guerra Mundial, que a la postre decantó el conflicto en favor de los aliados.
La BBC rindió un tributo especial a Los héroes de Telemark en un artículo en profundidad sobre este acontecimiento, que pasa desapercibido entre los capítulos de la historia. Pero años antes, en 1965, Anthony Mann tomaba prestada esta hazaña para filmar su penúltima película, con dos espléndidos Kirk Douglas y Richard Harris como capitanes de la heroica resistencia noruega.